El Poder Ejecutivo del Estado implementará, a partir del 13 de julio, una estrategia interna para reducir la carga vehicular que generarán las obras federales del Tren México-Querétaro sobre el bulevar Bernardo Quintana, la cual contempla modalidades de trabajo a distancia, horarios escalonados y ajustes en la operación de las dependencias estatales. La oficial mayor, Linda Luna Rangel, informó que las medidas alcanzarán a 4 mil 770 servidoras y servidores públicos de la administración pública centralizada y organismos desconcentrados, con el objetivo de disminuir el tránsito durante las horas de mayor afluencia sin afectar la atención que se brinda a la ciudadanía. Explicó que cada dependencia diseñará un plan de operación acorde con sus funciones para mantener la continuidad de los servicios, al tiempo que contribuirá a reducir el flujo de vehículos en la zona metropolitana mientras se desarrollan los trabajos de ampliación del puente ferroviario. Entre las acciones previstas se encuentra la habilitación de oficialías de partes en sedes alternas, el escalonamiento de horarios de ingreso y salida del personal, la aplicación de márgenes de tolerancia para la entrada a labores y la implementación de home office en aquellas áreas donde la naturaleza de las funciones lo permita, principalmente para trabajadores que residen en las zonas con mayor impacto vial. Asimismo, las dependencias podrán distribuir de manera escalonada los periodos vacacionales de su personal para evitar una mayor concentración de desplazamientos durante las semanas que duren las obras. El Gobierno del Estado aseguró que estas medidas forman parte de una estrategia de corresponsabilidad para contribuir a la movilidad de la zona metropolitana y reiteró que los trámites y servicios públicos continuarán prestándose con normalidad durante el desarrollo del proyecto ferroviario.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.
